Y no me refiero a la que tu crees, si no a la primera vez.
Llevabas una camiseta, vaqueros y pelo alborotado.
Estabas precioso. Ese día tenias mas brillo en los ojos y de tu sonrisa se escapaban carcajadas ahogadas.
Fue el primer día que hablamos. ¿Recuerdas?
Yo quería cogerte de la mano y nos fuimos a dar un paseo con todos.
No hacia faltar ni mediar palabra, pero tú, no te callabas.
Entonces comenzaste a seguir y seguir hablando y me rozaste con la mano, me mirabas cómplice.
Ahí, justo ahí.
Creo que me enamore de ti.
Ese día decidí que haría todo lo que estuviera en mi mano para volverte a oír reír.
Para echar de menos tu voz y para intentar ser mejor persona contigo.
Ese día decidí que mi vida seria hacerte feliz.
Y aquí estoy, haciéndolo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario