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sábado, 7 de octubre de 2017

Y ya, no vuelves a ser el mismo

Alguna vez ...
¿Alguna vez has tenido la sensación de echar de menos un sentimiento?
Joder...
Vaya puto jodido absurdo,
echamos de menos cosas, personas, animales ...
pero, 
¿Sentimientos?
¿Como puedes echar de menos un sentimiento?
Ósea, digo, 
¿eso es posible?
Pues si.
Yo hoy he echado de menos un sentimiento.
Y lo peor de todo,
he sentido envidia de la persona que me ha hecho revivir y sentir ese sentimiento y ese sentido.
Envidia porque yo no lo siento y por ella lo vive y revive.
Y joder..
joder ...
Me moria de envidia, 
cuando me hablaba de todo, 
de todo eso..
De sentimientos que yo he vivido, 
que he revivido, 
de emociones, 
de risas,
de no querer parar,
de felicidad ...
Y
Y ... ya no.
Ya no.
Y, me daba envidia.
Porque esto es como cuando has probado un dulce que te flipa.
Te flipa, 
y punto.
Y ya no lo vuelves a tener, 
y de repente ves que alguien describe gustosamente un dulce, 
no el mismo pero si parecido, 
Y ves como se ilumina la cara y los ojos al describir su sabor, 
su gusto, su ilusión...
Y tu revives como ese dulce que te flipaba, 
ya no esta... 
y ya jamas volverás a probarlo.
Ahi, 
ahi crece mi dilema.
Si jamas lo has probado, 
jamas lo has sentido, 
jamas has sentido necesidad,
obsesionado, 
no sabes de que coño esta hablando.
Te da igual,
piensas que exagera, 
que jamas puede ser para tanto,
que no crees que eso pueda llegar a pasar,
que no existe algo así,
que todo lo vivido antes, 
se podría a comparar...
porque al fin y al cabo no hay magnitud de superioridad ni de inigualidad.
Pero no, 
ningún dulce antes, 
ningún sentimiento anterior,
ningún  MmjdbaljBuywgs , 
parecido a eso.
Entonces llegas a la conclusión,
a la puta conclusión,
de que hay un gran putada, 
una grandísima putada,
es que eso mismo,
te ha pasado.
Y lo peor 
de todo, 
es que tú,
lo has vivido,
tenido
y al final, 
perdido.
Y ya sabes, que jamas...
volveras a ser el mismo.


https://www.youtube.com/watch?v=fyG9La0PAsM

viernes, 6 de octubre de 2017

Problemas insolucionables.

Domingos.
Lo sé, se que hoy es viernes.
Pero a mi me sabe a domingo.
A esos domingos en los que no ves el sentido, 
en los que ves todo autodestructivo, 
en los que si no llamas a tu mejor amiga, 
y te descuelga el teléfono para decirte, 
a pesar de haberla cagado del todo y mas, 
que lo has hecho bien,
lo mejor posible, 
si no fuera cierto.
A veces solo necesitamos saber, 
que las cosas están tan sumamente mal, 
como en el juicio que nos sometamos, 
y si ella te dice que lo has hecho "Deputa madre" 
sabrás que las cosas seguiran mal. 
Pero,
hazme caso, 
tanto a mi, 
como a ella.
Sabes, 
sabemos, 
que lo mejor de todo esto.
Es que con ella a tu lado, 
la solución al problema ... llegara sola.
Y también ¿sabes que?
Que el mundo es irrelevante, 
cuando se trata de problemas con soluciones, 
aunque a veces no se crean, 
se vean 
o se encuentren. 

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Para mi.

En el fondo, muy en el fondo. Creo. Firmemente creo, que esas personas que se dedican a analizarlo todo tienen un complejo enorme, un enorme complejo que esconden detrás de esas listas del control, de esos cuadros perfectos llenos de horarios, citas, quedadas, de esos gráficos tan sumamente bien estudiados. Si, eso creo. Y no, no quiero que me malinterpretéis, sé que yo soy un desastre y el orden dice mucho de alguien y conmigo está en un continuo silencio, silencio que abruma, aveces, que me parece estupendo y lógico que el ser humano en un intento de no perderse en lo inabarcable de la realidad tome un puñado de palabras y las disponga ordenada y perfectamente colocadas en una enciclopedia, hoja, lista, cuaderno... creyendo así que controla, que tiene el control... pero es que, de ahí a creer que en las palabras está toda la realidad que significan, hay un paso, uno, muy pero que muy grande.
Por eso me da rabia, me da un carajo de rabia escuchar cómo se habla de “amor” al igual que se habla de la paella valenciana. Os juro, que habré leído un millón de definiciones sobre la palabra “amor” y justo ahora me viene a la cabeza una imagen de mi querida Carrie Bradshaw en “Sexo en Nueva York” cuando trata de escribir lo que el amor significa para sus fieles y hormonales lectoras, y lo que sucede (por suerte o para otros por desgracia) es que el papel queda en blanco, totalmente en blanco con únicamente una pequeña mancha en la esquina en la que se aprecian dos palabras: “Love is”. Y si, es que lo mejor de todo es que ni para ella, ni para el director, ni para nadie, que pueda saber apreciar que acaba de escribir, probablemente, lo más profundo que nadie pueda decir sobre el amor.
El amor es. Eso es lo único que tengo, y que todos debemos tener claro. El amor es eso, es ese deseo de que algo sea, un ser pleno, puro, en estado puro, y ya. Ya me callo, porque si algo tengo claro es que cuanto más se escribe sobre esto, muchísimo más lo desgasto. Y me parece un gesto feo e inconsciente. Por mi parte.
Por eso cuando algo va mal, en cualquiera de los sentido que tengan que ver con la palabra, el gesto, el hecho, o el sentimiento del amor…, y ahora es cuando los hombres, tanto aburridos como sin aburro, creen que hablo de un romance, de un romance verídico, iluso, e irreal, sacado de un cuento Disney y se ponen a comentar preocupados por mi vida sentimental, así que -por qué no- aprovecho para saludaros. Con este pequeño inciso, me dispongo a continuar, que vaya, se me va el santo al cielo y no me concentro ... Continúo, por eso, por eso es que cuando algo va mal, en cualquier sentido que tenga que ver con el amor, cuando la realidad se me escapa, cuando la vida se me va, cuando el estomago se me estruja y las palabras se me quedan cortas, yo me pongo a ver películas de ciencia ficción. Pura magia.
Porque, podemos tener a aquellas, y aquellos también  quienes cuando están al borde de la depresión mas profunda, porque un susodicho jugo con los sentimientos mas escondidos antropologicamente dados en nuestro ser, ese alguien se mete en vena una buena sesión de Bridget Jones, y películas que poco cortas quedan de que den subidas de azúcar instantáneas, acompañadas de la discografía entera de Alejandro Sanz y Alex Ubago y alimentándose a base de kilos y kilos, de Ben & Jerrys, y no yo no soy nadie para criticar, nada de quién hace qué, o que hace qué, con sus ganas de dejarlo todo, pero os recomiendo altamente un método mucho mejor. Cuando no tengo ganas de salir, cuando dejo de comprender algo, cuando me quedo en silencio por no tener nada bueno que decir, leo el diccionario, me empapo de palabras nuevas, me enchufo una buena sesión de cine sobre mi carrera, sobre psicológica avanzada, da igual, da igual de que sea, toco el piano, canto reguetton y escribo .... Supongo que todo esto, sin mas, me proporciona seguridad una seguridad de saber que mañana tendré una respuesta más o menos tranquilizadoras sobre la realidad, una verdad sobre lo mas real que hay. Porque es que es cierto que por muy perdidos que estemos, por muy angustiados que nos hayemos, la suma de una unidad con otra, siempre, siempre, siempre equivaldrá a dos unidades. Siempre, y de veras llamadme loca, o Carli, da igual. Que lo mas gracioso de todo esto es que las mates y yo nunca  jamas nos hemos llevado bien y ahora, así, sin comerlo ni beberlo a mí me hacen respirar, 
A donde quiero llegar es el punto que va mucho después de todo eso, de todo ello. Una vez que ya estoy hasta arriba de efectos especiales, de droga pura en el torrente sanguíneo  recorriendome entera, ya convertida en una yonki me saturo y pienso, pienso fríamente en que “No puede ser tan complicado” en que todo esto no debería ser tan complicado, y me veo a mí misma repitiendo, repitiendo una y otra vez la maldita frase: “El amor es” y una, y una y una y otra vez. Porque al final es lo que es, y esto es lo que es, y se sabe que está detrás de todo, y hay quien lo equipara a un estado emocional pasajero, a un deseo inigualable y casi inelegible e incluso a un intenso sufrir,  sufrimiento intenso pero lo que se o mejor dicho lo que creo saber, es que hay una cosa que esta clara y es que el amor es, tan solo es, y después de una buena dosis de realidad, de verdad, esta frase adquiere mucho, muchísimo más sentido, para mí y para siempre.

lunes, 18 de septiembre de 2017

You are beautiful

Como cuando deseas algo,
muy,
muy,
muy,
muy fuerte ...
y al final se termina haciendo realidad.
Tú.
Has convertido lo imposible en realidad.
Lo abstracto, en verídico.
Las noches, en mañanas de estudio.
Las fiestas en normalidad.
Y es que no necesitas ir a Roma,
para que el mismísimo Papa te santifique,
porque ya estas santificada,
y promulgada,
Diosa entre los Dioses,
y reina de varios reinos.
Incluyase el de mi corazón.
Y digo Diosa mas que reina, porque tienes una capacidad sobrenatural que aun no alcanzo entender.
Gracias.
Por odiar los hospitales con ganas, y aun así hacer un guiño a la sociedad cada semana.
Por subir, bajar, llorar, reír y amar.
Por compartir, querer a rabiar, y odiar con felicidad, sin dañar.
Eres frágil,
mucho mas que el cristal.
Y eres fuerte,
más que el hormigón armado.
Y hoy, brindo por tu esfuerzo,
tu sabiduría,
tus aprendizajes,
tus alebosias.
Eres mi hermana,
eres,
la mitad de mi corazón.


mad world

dime una sola cosa que desees hacer antes de morir.
imaginalo solo por un momento.
por un instante.
imaginate que mañana mueres.
que es ...
¿que es lo que mas feliz te haría saber que has hecho en tu vida?
¿yo?
yo lo tengo claro.
quiero cambiar la vida.
quiero cambiar la vida, 
no solo de una persona,
si no de varias.
quiero saber que esa vida ha cambiado, 
gracias a mi.
como me la cambio a mi una pequeña cosita que estaba en mi vida, 
hasta que falleció.
igual.
quiero que cuando muera, 
una persona me recuerde y diga
"Carlota, me cambio la vida "

miércoles, 16 de agosto de 2017

VIDA

A veces me ahogo.
Me ahogo en mi misma.
En un vaso de agua, vacío.
Me arrastro.
Cual sabandija, por las profundidades,
Con violencia y acritud.
Y me quedo sin aliento.
No respiro.
Y muero.
A veces muero.
Dejo de ser.
De estar.
De pensar.
Y es que, es cierto.
No hay mayor verdugo, que uno mismo.
A veces soy capaz de escucharme.
De atenderme inquietamente,
Mientras lucho contra mi misma,
Viva la redundancia,
Lucho contra mi misma.
Porque lo adoro.
Adoro hacerme daño,
Adoro sufrir.
Porque brevemente
Se cree que
En el sufrimiento es donde se encuentra lo mas trascendental y divino que un hombre pueda alcanzar.
El sufrimiento,
La sensibilidad,
Dan perspectivas distintas a la vida rosa.
Es como vivir en Alicia en el país de las maravillas.
Siendo yo, Alicia.
Y sin vivir maravillas.
Atiendo a detalles que a veces se me escapan.
Y que a todos se les escapan,
por estar ocupados viviendo justo el segundo que viene después.
Y claro,
Nadie se da cuenta de que es ilusión.
Es vivir de la ilusión.
Es contemplar, el mundo, la vida, las personas, con otros ojos.
Aun recuerdo como hace años,
Me llenaba de rabia, ira, y me iba corriendo al baño, me encerraba y me miraba en el espejo.
Veía como caian.
Esas gotitas saladas salían de mis ojos agatados y corrian como si del jarama se tratara por toda mi cara.
Mi mirada estaba decepcionada como si hubiera hayado el secreto de la eterna infelicidad, y la decepcion me hubiera inundado por dentro.
No podía dejar de llorar.
Igual que ahora no puedo dejar de escribir.
El sufrimiento.
Es apasionado.
Y apasionante.
Puedes elegir, si abrazarlo, atarlo o quemarlo.
Amarlo, o aceptarlo.
En los primeros momentos piensas y crees.
Realmente lo crees.
Crees que la vida se te ha escapado.
Que la justicia no existe.
Que tu vida es una mierda.
Y por supuesto, yo no voy a desmentirlo.
No dire que la vida es un timo.
No voy a decir que es una falacia universal.
Sientes que el mundo tiene mas de injusto que de verdadero.
Que es un lugar que menos que hostil.
Que el azar nos la juega, la suerte y el karma.
Y llegas a tal punto de poder llegar a comprender que toda la ilusión, la vida y la alegría, vienen acompañadas de perdidas, de muertes, de terribles sufrimientos.
Finalmente ves la pequeña vida, como agua entre los dedos, como humo de tabaco, como brisa en un mes caluroso.
Algo agradable, pero efímero.
Hubo una época en la cual creí haber encontrado el secreto de la vida.
A veces me callo.
Asumo.
Asimilo.
Y consigo viajar atrás en el tiempo.
Volver al mar,
A veranos eternos.
A risas con los abuelos.
A amores de veranos, sanos sanos sanos.
A dolores de cabeza que no sin mas eran solo eso.
A vivir la vida como una obra de arte.
Trazando dia tras dia los trazos mas bonitos de todo el lienzo.
Haciendo del mundo, un lugar mas bello.
Y es que a veces.
A veces, solo a veces.
Existen y aparecen y reaparecen personas que nos hacen este mundo mucho mas irreal y menos mundano de lo que es.
Y en verdad hay mujeres y hombres que están destinados a ello.
A grabarnos a fuego en esta extraña y cruda realizad su legado dejándose asi su eternidad con nosotros.
Y a veces creo que necesitaríamos una cámara
De video.
O de fotos.
O de vhs.
Para poder capturas, captar, grabar
Todos los rostros de estas mágicas personas.
Animales o personas.
Porque hay animales que sin hablar.
Cantan a nuestro corazón.
Ojala.
Poder captar rostros, risas, sonrisas, gestos, miradas, historias,
Momentos que penetren tanto en nosotros que produzcan un multiorgasmo sísmico.
La vida.
La puta jodida vida señores.
Es amar, sufrir, perdonar, y continuar.
Hasta donde yo se.
O yo alcanzo querer saber.
La felicidad es devastadora, efímera, inusual, es un instante de emoción que se consigue desvanecer al poco tiempo.
Que no llega ni a ser euforia.
Esa euforia provocada por música de festival, vodka, ron o ginebra, migrañas del dia de después de exámenes, risa, éxito, suerte, sentimentalismos baratos, materialismo utópico…
No.
Nada de eso.
La felicidad a mi padecer es una consciencia de momentos que te han marcado, destrozado, hecho avanzar, paciencia, segundos de dilatación extrema para hacerlos eternos, al fin y al cabo la felicidad es saber que has jugado, perdido, sufrido pero que has vivido.
El amor.
Es amor es desear que algo sea.
Es participar del ser que esta llegando a ser.
Es desgarro voluntario.
Es destrucción.
Y a la vez creación.
Donde es sufrimiento y la felicidad recobran vivencias y comparten cama.
Es donde la muerte y la vida se besan.
Se desean.
Y se juntan.