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jueves, 18 de febrero de 2016

Cajón de sastre.

Hace años, escuche un dicho.
Un dicho, redicho, que me gusta mucho 
"Cuando menos lo esperes, la vida te sorprende"
Yo es que creo, que de decirlo tantas veces.
Se ha hecho realidad.
Si, justo.
Porque, 
aquí estás, 
dejando el mundo al revés, pero un poquito más colocado de cómo yo lo tenía.
Haciéndome tragar una y otra y otra vez más mis ...
"No creo en nada que no vea, no creo en lo que siento, el amor no existe"
Y me réplicas con sonrisa sarcástica, sabiendo una vez más,
que jamás podría irme de tu lado.
Llegaste cuando menos compañía quería. 
Haciendo los días mucho más bonitos, y largos.
Ay Dios mío! Pero si yo no te quería en mi vida...
Viniste como un rayito de luz en un día nublado.
Igual.
Y yo.
y yo ahora.
No te puedo dejar salir de ella.
Llegaste justo, cuando empezaba a entender la vida, 
mi vida.
Cuando más convencida estaba de que no sentimos nada, que es mejor no sentir nada por nadie que te pueda hacer daño.
Cuando más quería vivir y dejarme vivir.
Pero me hiciste entender que lo bueno y lo que es para ti, 
te encuentra cuando dejas de buscar.
Que yo no te buscaba.
No te quería.
Pero bueno,
aquí estás. 
Durmiendo a mi lado.
Y no puedo evitarlo.
Te beso,
suspiro,
y ahora me replicó,
¿porque no te conocí antes?

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