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viernes, 18 de diciembre de 2015

Felicidad.

Felicidad:
Para mí, es ese estado de plenitud inefable.
Totalmente inefable.
Al ver, a alguien que quieres.
A alguien que adoras.
A alguien que amas.
Feliz, muuuy feliz.
Irradiante de felicidad.
Eso, es. 
Es no equivocarse al pensar,
que se logra a base de grandes golpes 
de suerte.
No.
Ocurre pocas veces.
Ocurre en pequeñas cosas.
En pequeñas dosis día tras día.
Es darse cuenta de que aunque hagas cosas,
grandiosas y hermosas y veas que nadie se da cuenta
No estás triste.
Porque sabes que el amanecer es el más hermoso
de los espectáculos, y sin embargo la mayoría de su ausencia,
Aún siguen durmiendo.
Es saber que estás orgulloso de los que estás consiguiendo.
Que estás logrando.
Que los lunes no son una mierda.
Que los viajes inesperados pueden ser sorpresas de la vida.
Que el pasado puede seguir en el presente para ayudarte en el futuro.
Es saber que la utopía está en el horizonte más próximo-lejano.
Que caminamos y nos enojamos porque se aleja...
Pero de repente la felicidad llega y te das cuenta que la utopía sirve irónicamente 
Para seguir caminando y caminando.
Es no elegir ni blanco ni negro.
Es elegir dos mil tonos de grises.
Estar aquí, allí.
Mañana , ayer y la semana que viene.
Allí, acá y allá. Inesperadamente 
Imprevistos llenos de casualidad y causalidad - sobre todo-
Mensajes inesperados.
Planes espontáneos
Atardeceres perfectamente imperfectos.
Un buen libro. Con un buen café.
Mirarte sin que me veas.
De reojo, con mucha perspicacia, como el día que te conocí.
Es prometer haciendo antes que hablando.
Es quedar con quien quieres.
Es una copa de vino blanco en el momento justo.
Una noche de fiesta con copas de más.
Chocolate caliente en pleno mes de enero.
Es no creer que nos falta la media naranja. Porque somos la naranja entera.
Y por más que buscamos, solo necesitamos al medio limón agrio.
Ese que no nos complementa, ni que es lo más importante de nuestra vida.
No.
Nosotros somos lo más importante de nuestra vida.
Y ese limon es el que nos acompaña para hacer el mejor zumo de la historia.
Eso.
Es .
Felicidad.
Y ese estado que estás, es feliz.
Feliz comiendo o sin comer perdices.
Pero feliz.



Alli.

Me comí el último trozo de hamburguesa del plato.
Oía las risas de fondo.
Unas 30 personas... Más o menos.
En frente y a los lados gente muy reconocida en los últimos tiempos,
Para mi.
De repente suena mi móvil. 
Se enciende la pantalla.
Y ahí está ese "que tal va la cena? Mañana hablamos y me cuentas...  te quiero."
La verdad es que la cena parece que va genial.
Se oyen risas, se oyen murmullos de felicidad, muchas fotos, mucha sangría, y cerveza...
Pero, puede que sí es que no me muevo de la silla...
No sea porque me apetezca presidir la mesa y que vengan a hablarme.
"Pero qué guapa estás hoy!"
Como dos cuentas mil veces en menos de 15 minutos.
Vaya, no se, es alago u ofensa?
Siempre suelo ir guapa... Jajajajaja o eso creía yo.
Mi cuerpo está allí.
Mi mente está en otra parte.
Lejos, demasiado lejos... 
De allí.
Supongo que a esto se refería mi frase preferida ... Y es que 
Escapar y huir de todo y de todos...
Y cuando estoy lo suficientemente lejos 
Pienso en quien querría que estuviera allí conmigo...
Yo, solo así se quién es importante en mi vida.
Así me sentía yo.
Perdida.
Sola.
En otra parte ... 
Y esperando como siempre 
a que me salvará de allí.



lunes, 14 de diciembre de 2015

A m o r. Con A

En muy pocas palabras.
Amor.
Amor es hablar con una persona por whats hasta que llega a casa.
Aún sabiendas que no pueden ir a buscarte, que te diga "coge un taxi y me mandas la ubicación y la matrícula, que yo hasta que no llegues a casa no me duermo"
Amor es estar cenando, intentandonos aguantar la carcajada después de dos miradas.
Amor.
Amor es eso.
Amor es hablar sin prisa.
Preguntar "que tal el día?"
Disfrutar de la compañía.
Llorar y reír y que te hagan llorar, y que te hagan reír.
Amor es eso que decían que venía con 20 poemas de amor. 
Y una canción desesperada.
Amor es ir a verte cuando más lo necesitas.
Llamarte cuando menos lo esperas.
Amor es un abrazo con calma.
Amor es estar hundida y a la vez perdida y calmada.
Todo en conjunto.
Reír por no llorar, si eso es.
Amor es cuidar de quien te cuida.
Mimar de quien te quiere.
Dar un beso y unas buenas noches antes de dormir.
Mandar el corazón grande de whats por que si, porque me da la gana. 
Porque me apetece.
Darle tregua al pacto que separa a los humanos.
Y se funde en uno.
Amor es ser rutina cansada y aventura inesperada.
Y otra vez, todo junto.
Amor es pensar en esa persona, en la que te saca lágrimas de risa.
En la que te quiere a pesar de tu lado más feo, oscuro, inhóspito y hostil.
La que te recuerda quién eres.
La que disfruta de la presencia y valora en falta la ausencia.
Porque ...
Amor es arriesgar, sabiendo que puede que no ganes.
Arriesgar sabiendo que puede que pierdas.
Arriesgar sabiendo que en realidad,
una vez arriesgado, 
ya tienes todo ganado.


martes, 8 de diciembre de 2015

Flechazos.

Hoy tengo uno de esos días.
De esos días, en los que gritaría al mundo.
Al universo.
Gritaría. Un "ya está bien"
Un "basta ya"
Que todo gire, pero que yo me bajo.
Porque no quiero seguir girando y rodando.
Si me pierdo siempre en esos ojos.
Como la luna se pierde en la noche con las estrellas.
Si me iluminan mi día como si del sol se tratase.
Que no quiero. No quiero.
Me niego.
A seguir conociendo lugares sin tu compañía.
No quiero aprender más idiomas, que los que tu mirada me dice.
Que los que entienden tus manos, con las mías. 
Que no tiene ningún sentido andar y andar...
Si tú no te llevo a mi lado.
¡Qué no! ¡Qué me niego! ¡Qué no tiene sentido nada de esto, sin ti!
Que me muero por acompañarte cada segundo de tu viaje, al ladito tuya.
Como dijimos esa vez, a la vera tuya, por siempre.
Que quiero ser tu amiga, tu amante, tu refugio, tu cobijo, tu escudo... Ser lo que te protege.
Que jamás te prometeré una vida de Fábula, ya lo sabes.
Pero si prometo, perdernos como siempre, escondernos, reírnos, y volar.
Que te cuidaré, como nadie,
que te mimare, que te entenderé,
como hasta ahora.
Te defenderé con uñas, y dientes. 
Estaré en las buenas, y en sobre todo en las malas.
Porque vivir para nosotros ahora es soñar despiertos.
Así que por favor, paremos el tiempo.
Porque ya no quiero esperar más.
No quiero levantarme, con ganas de que vuelva a ser de noche para acostarme.
No quiero pasándome el lunes, deseando que sea viernes. 
Y los viernes pensando que sería mejor que fuera domingo.
Porque no quiero pasarme meses y meses esperando las vacaciones de Navidad, o verano.
Ni malgastar el tiempo pensando en aquello que me gustaría hacer, con quien, como, donde y cuando.
No quiero esperar llamadas, ni que suene el teléfono.
No quiero esperar a que algo cambie, a salir de la rutina que ya me ahoga.
Que ya me quema...
No quiero esperar mucho. Sin hacer nada.
Porque para mí los lunes, contigo me parecen lo más maravilloso del mundo.
Porque los meses de febrero, pasan a ser mis favoritos.
Porque las escapadas, son las nuevas sorpresas de la vida.
Porque nos apetece, 
por qué si,
porque lo decimos nosotros
porque somos felices, y punto.
Porque nos perdemos para respirarnos, porque te llamo solo para oír tu voz.
Porque no eres mi canción de amor.
Eres la pequeña cosa que me hace cambiar la vida,
en un solo momento.
En ese momento.
Somos instantes.
Mágicos.
Mágicos instantes.
Porque eres mi regalo,
eres mi flechazo.
Eres siempre, mi día de año nuevo.
Porque caen estrellas del cielo.
Para celebrar que solo.
Solo cuando cambiamos,
la actitud, 
y las ganas.
Las cosas cambian,
por si solas.





Magia.

Y de repente llega.
Llega diciembre.
Este es el último mes del año.
Este es el mes por excelencia en el cual echamos la vista atrás.
Y nos pasamos pensando día tras día, de estos 31 últimos días, 
pensando en todo lo que ha sucedido.
Y en lo que no ha sucedido.
Porque diciembre es el mes de la nostalgia, de reencuentros familiares, y de amigos.
De balances buenos y malos. 
De pararnos a pensar en los muchísimos cambios que ha habido en un año.
Y a aquellas personas que digan que apenas han teñido cambios,
les animó, y les propongo a que piensen en diciembre del año pasado y que comparen.
Probablemente encontrarán mil millones de diferencias, incluso más de las que podrías llegar a pensar.
Pero el futuro es cierto, que es incierto.
Y que puede cambiar, de un segundo a otro.
Tal vez, ese sea nuestro problema, que vivimos demasiado en el pasado, 
y a la vez, 
expectantes de, futuro.
Sin darnos cuenta que deberemos estar más pendientes del presente, del ahora.
Simple ten vivir el ahora. 
Disfrutar de los momentos de las oportunidades que la vida nos ofrece.
Y dejar que la vida nos sorprenda.
Como hace siempre.
Así que, mejor centrarnos en el hoy.
En este bonito y nostálgico mes.
Disfrutar de las agradables y perfectas compañías.
De los pequeños momentos bajo las luces de Navidad.
Y en enero, comenzar a escribir otra vez 366 páginas 
qué formen otro capítulo de nuestro libro
Porque cada momento es mágico.
Porque cada año, también.

martes, 1 de diciembre de 2015

Diciembre

Noviembre siempre triste..
Hasta que le deja paso a diciembre.
Y es que diciembre, maldita dulzura la tuya.
Diciembre.
Que llegas para quitarnos los sueños de todo el año,
las tristezas pasadas, 
y vienes con anhelos de más.
Gritando, 
gritando muy fuerte todo aquello que,
anteriormente nos habíamos propuesto, ya.
Y es que maldita dulzura tienes, diciembre.
Con ganas de que entre la Navidad, 
que todos se vistan para recibirla.
Al igual que nos vestimos para recibir el año nuevo.
Con las mejores galas, y las mejores luces. 
Cuando los polvorones cubren los armarios secretos de casa de los abuelos.
Y aprovechamos el puente de la inmaculada para redecorar toda la casa.
Diciembre.
Llegas, para hacernos balance.
Para hacernos pensar.
Que esta bien y que está mal.
Rebobinamos lo vivido y recordamos lo experimentado.
Dejamos atrás meses, muchos días, horas y millones de segundos.
Con amigos y con quién creíamos que eran amigos.
Cambiamos.
Pasamos.
Retornamos.
Y sobretodo avanzamos.
Nos recordamos todos los propósitos del 31 de diciembre del 2014 que ahora quedan casi en el olvido de aquel papel quemado el día de año nuevo.
Y es que diciembre, 
llega, 
nos proyecta,
Nos resetea. 
Y nos reserva.
Nos pinta sonrisas pasadas. 
Carcajadas hechadas, 
Llantos desconsolados,
Viajes inesperados,
maldita dulzura, 
la tuya,
diciembre.
Que eres el mes en el que nos autoprometemos ser mejores 
Sabiendo que no lo seremos.
Has llegado pronto diciembre, muy pronto.
No dejas tregua al paso del tiempo,
para afrontar el hecho de que ya te acabas.
Que se acerca el 31 ...
Que perdemos el tiempo, que no somos conscientes.
De la fugacidad temporal de la vida.
Que los trenes que perdemos deseamos que sea porque en la vía esta lo que esperamos.
Y que los trenes que cogemos esperámos que dentro del tren vaya lo que deseamos.
Que no queremos itinerarios.
No queremos rutinas.
No queremos que seas tan oportuno, 
recordando que el tiempo se escapa de las manos.
Que debemos exprimirlo tanto como podamos.
Vienes, nos regalas 31 días más, 31 oportunidades nuevas..
Nos dejas eso , para finalizar otro libro y abrir el siguiente.
Rellenado lo día tras día.
Mejores propósitos,
mejores deseos.
Que seguramente, como cada año no cumpliremos.
Pero sabes lo maravilloso que es ..
Que nos dejes esa ilusión y esa esperanza otro año más, de volver a internarlo de nuevo.
Maldita o bendita dulzura, de esto que aterriza hoy y que dentro de 31 días se esfumara, para tener otra aventura más que contar.
Gracias. 
Siempre es un placer tenerte de vuelta.
Diciembre.