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jueves, 25 de agosto de 2016

Día tras día.

"Ring ring ring" 
El despertador suena, otro día más.
Nos levantamos, nos aseamos, medio desayunamos...
¿Se me ha olvidado decir que son las 6 de la mañana, cuando nos disponemos a salir por la puerta de casa?
Y que no se te olvide, ni la comida, ni los apuntes. 
Detrás de toda la mañana, tocan las clases.
De punta a punta y tiro porque me toca.
El triángulo de mis Bermudas, desde el centro hasta el noroeste y del noroeste al sudeste.
Para concluir otra vez en el centro.
Así, día tras día.
Detrás de bus, metro y bus.
De pensamientos tales como "¿a ver qué me toca hoy? La verdad que no me apetece, estoy cansada..."
Llegamos.
"Uf menos mal, las siete y media"
Ahora, vístete, deprisa, esperan tu llegada.
Blanco impoluto, recién planchado, "mm huele al detergente de cuando era pequeña" 
Coleta o moño alto y empecemos.
"Venga coge la torre, y empieza con las constantes, te están esperando ya"
Habitación, por habitación, temperatura, tensión, oxigenación y pulso. Fármacos de mañana, o de las 8 de la mañana, quita inhaladores, pon los sueros, paciente con fiebre, avisa corriendo.
Preguntas por qué tal la noche, y te concluyen contándote que su hija trabaja en mafre.
Terminas, preparas la medí, (medicación de todo el día).
Se realizan curas, se realizan ínterconsultas, se realizan preoperatiros... 
Viene esa familiar que tanto cariño te ha cogido y solo es capaz de llorar contigo. 
"De verdad Carlota.. De verdad no puedo..." Dice entre sollozos y lágrimas, esta señora que tiene la edad de mi madre... Y yo? Yo que hago, a mí esto no me lo enseñan en la universidad, ni en los libros!!
"Lo sé, quiere una tila? No entre llorando, no quiero que la vea triste, si no ella también se pondrá así" 
"Gracias Carlota"
"Gracias porque? No he hecho nada"
"Si, si que haces, todos los días espero que vengas para que me escuches, nadie lo hace mejor que tú, y mi niña todos los días se despierta con tu espléndida sonrisa y con tu maravillosa felicidad dándole los buenos días y preguntándola que qué tal la noche! De verdad gracias"
Las 12, repartición de medicación, cambios de sueros y estar pendiente de que no piten las bombas.
Y cuando te quieres dar cuenta las 14 
Bajas a comer, "corre tía, que no nos da tiempo"
A las 15:39 estamos cogiendo el bus en plaza de Castilla que nos lleva hasta la uni... Ay dios y más de una ve algún disgusto de no llegar a clase...
Llegamos a pozuelo, las 16 empezamos las clases.
Café en vena por favor.
Un tocho de farmacología y clínica 2...
Terminamos y a las 22 llego a casa ... Así día tras días.
Trabajos en grupo, trabajos solo, estudiar apuntes, estudiar el aula virtual, realizar exámenes tipo. ..
Llevar las asignaturas al día es carrera de obstáculos.
"Aprendeos las tablas de desequilibrio ... Son muy importantes"
"Mañana tenéis simulador, prestad atención que el siguiente es el examen"
Día tras día ... Día tras día.



viernes, 19 de agosto de 2016

Algo más.

Las cosas empezaron como empiezan todo lo malo y bueno que nos depara la vida.
Casi sin querer.
Como un punto de gracia a la vida.
Como una serendipia. 
Que si cine, mantas, vino, cervezas, risas, complicidad, miradas de ternura y pasión.
Besos que indicaban que querían borrar el pasado, o al menos hacerlo menos doloroso.
Ya sabes, todos tenemos historias que duelen, o a veces, pican.
Así, así pasamos días, y días y días, hasta que uno de los dos pidió algo más.
"¿Algo más?" 
Algo más de cerves? De vino? De tardes de domingo?
No, tan solo más.
Más de todo, también se podría decir.
Ese fue un punto de ruptura para que el terrero liso y perfecto, se combirtiera en arenas movidizas, y empezará a desnivelarse o al menos para uno de los dos.
Vinieron pretextos, regates, regañonas tontas, mensajes a deshora, llamadas que separaban más que unían...
Se empezó a cumplir esa Estupidas y absurda teoría de que "el amor son vasos comunicantes donde uno quiere y otro se deja querer"
Puta vida.
Injusta eres.
Al final. 
El corazón, que sin presupuesto alguno, se canso.
Al igual que te cansaste tu.
De perseguirme por las noches, de no encontrar las llaves que abrían mi alma.
Y de repente una de esas tardes-noches mágicas, después de semanas poniéndote excusas absurdas para no vernos.
Me enteré.
Me enteré que volabas en otro colchón, ese, que tantas veces esquive y que era mucho más cómodo que el mío.
Y que esa persona era mucho más mágica que yo. 
Y ahí, justo ahí.
Empecé a quererte.

viernes, 12 de agosto de 2016

Tic tac

Empezaba el gusanillo de nervios a bailar por mi esófago 
y por la carretera recta, llegaba hasta mi estómago.
Se movían como orugas,
queriéndose convertir en mariposas.
Mariposas venenosas,
de esas que te atrapan y te muerden sin consuelo.
Se movían las paredes del estomago como se mueven las manecillas del reloj, 
igual.

Tic tac tic tac

-Llega ya- gritaba mi cabeza.


A un día de verte,
y mis pulmones ya se habían olvidado de respirar.
Y así,
así hasta las supuestas 22:15,
que habíamos quedado.

Que todos sabemos que cuanto 
más tardamos en ver a alguien,
más insufrible se hace la espera.

Tic tac tic tac

-Llega ya, maldita sea-

Calor, llegan golpes de calor a Madrid.
Y yo deseando que el único golpe de calor que me de, sea en tu cama.

¡Venga, va! ¡Ven ya! ¡Date prisa! 

¡que mis venas ya recobran la vida!

Buscamos un rincón donde sentarnos, 
o mejor dicho un lugar donde cobijarnos.
Del murmullo que se forma al anochecer, 
de tu mirada.

¡Pum!

Extalla.
Extallan tus ojos al verme reír, y esa imagen la pongo en mi perfil.
Me la guardo, solo para mí.
Que a mí jamás, me ha gustado compartir.
Y menos si es tu cara. 

He de reconocer que cuando te vi, 
explote.
Recobre la vida que me faltaba.
Y por primera vez entendí toda la poesía que antes se me pasaba.

¡Pum!

Todos, todos los puntos versos,
llevan tu jodido nombre.


No podías ser, otra cosa que algo.
Algo utópico.
Difícil de ver.
Valiente suicida,
haciéndome que me enamore de el.

No te imaginas como late mi cuerpo,
como tiemblan mis piernas,
no te haces a la idea.
Batimos el récord de romper las reglas.

Y yo,
yo sigo sin entender.
Que coño haces aquí?
A qué has venido a mi vida?
Por qué yo.
Por qué a mí.

Con lo calmada que estaba
Con lo traviesa que era
Con lo poco que sentía
Con lo perdida que andaba 


Y claro, joder.
Después de conocer tu anatomía -entera-
De arriba abajo, de abajo arriba.
Pasando por la mi(t)ologia.
De todo tu ser y de tu alter ego.

¿Cómo puedo?
¿Cómo puedo?


No quedarme con tu tempestad,
con todos tus miedos.


Déjame, déjame.
Besarte las heridas, 
quiero curarlas, besarlas y cerrarlas.
Quiero no pensarte una vez más por semana,
la rutina mata.


Y yo, solo muero por tenerte aquí al lado.




Perseida.

Gracias.
Gracias por enseñarme.
Enseñarme a valorar la importancia que tienen los "pequeños gestos", que sin lugar a entrar en dudas, son los más grandes.
Y es que las pequeñas sensaciones son las que provocan emociones gigantescas 
Enseñarme a vivir.
A querer vivir arriesgándome en mares de dudas infinitas.
A vivir. Solo eso.
Ya sabes, no todo el mundo sabe vivir.
No es saber estar, ni creer sentir.
Es hacerse sentir y querer sentirlo también.
Disfrutar cada momento, que como dicen, debe ser especial.
Paremos el tiempo.
YA.
¿Lo hemos parado? 
Bien, perdámonos en las miradas de miedo, frustración, odio y temor que inundan nuestros ojos.
Perdámonos, para poder así encontrarnos, de nuevo.
Cerrando un ciclo y abriendo otro.
Miremos más allá. 
Miremos para que nos vean no sólo por fuera, si no también por dentro. 
Porque para llegar a lo verdaderamente importante, se necesita querer saber más.
Mostrar mayor interés, comprender, escuchar ...
Mensajes, detalles con doble sentido ambiguo.
Algo bipolar, como tú.
No querer soñar, mejor despertar y volar. 
Respirar, no sólo con los pulmones, respirar aire tan puro que nos queme la tráquea.
Abarcar todo todo y más.
Sonreír a mitad de un beso, comernos enteros.
Confiar. Sobre todo confiar.
Sonreír de felicidad, sin porqués, o por alguien. 
Que piensen que tenemos locura en nuestra vida. 
Que piensen que estamos locos de remate, por todo lo que nos sale mal en la vida. 
Y todo lo bien que se nos da vivirla.

martes, 5 de julio de 2016

Magia.

Hoy me he levantado con ganas de comerme el mundo.
O de comerte la boca, quién sabe...
Porque en realidad nadie sabe, ni yo misma creo.
Los desbarajustes tan sumamente irracionales e incoherentes que realizas en mi mente.
¡es horrible! ¡Odioso! Y ¡precioso! 
Todo ello a la vez.
Como cuando mezclas todo para hacer paella, y te sale la más buena del mundo.
Pues igual.
Sentimientos contradictorios y totalmente absurdos, que se mezclan y crean una perfecta sinfónia llamada : magia.
Aquí, quería yo llegar.
Magia es una palabra derivada del latín, que significa "cualidad sobrenatural" algo así como una diversidad de acontecimientos fantásticos que parecen sacados de cuento, pero todo ello en la vida real.
Lo sé, sé que los unicornios no existen, sé que los príncipes azules tampoco (o eso espero, una persona cianotica debería de estar en un soporte vital avanzado!!) 
Pero si sé que existen las ganas de no querer estar con nadie más que no sea una persona, sé que existe un proceso el cual nadie puede describir, porque nadie es capaz de sentirlo siempre igual, un proceso que hace que te brille la cara y se te ilumine la mirada. 
Eso, también lo considero magia, mucho más que un viejo truco de cartas de "acierta cual he sacado"
Si si, mágico todo.
Desde que llega ese mensaje, e inicia un chasquido de tu cerebro que hace que no puedas parar de contestar, de leer de querer más y más y más ...
Sientes una conexión, un vínculo que llega más allá que cualquier otro que hayas sentido alguna vez.
Notas que todo fluye, quee las horas son segundos, que los días pasan fugazmente sin ser capaz de asimilar la situación de "serendipia" que llegó a tu vida.
Todo se vuelve mágico, especial, formando todo una armonía perfecta, como las que hacía Mozart o Beethoven, es una melodía que no escuchas, si no que interpretas.
Y vuelves a tocar, todo encaja, los dedos entre teclas de piano...
La tocas, tocas la vieja melodía que un día creíste que no volverías a tocar jamás, pero no, el instrumento lo encuentras y vuelves a apoyar las manos y a dejar que todo fluya, vuelves a recordar, a creer, a confiar, a notar que todo tu cuerpo se estremece con una mirada, que tus piernas tiemblan estremeciéndose en un cálido manto lleno de gemidos y giros imprevisibles y cambiantes. 
Sientes, que eso te abre todo los poros de tu piel, abriendo cicatrices y dejando que se curen.
Entonces te das cuenta, que eso es la magia. 
Que est es magia, y que cuando dos cuerpos interactúan de esta preciosa forma, inigualable y enigmática, es imposible no acceder a querer sentir más.
Porque entonces te das cuenta que faltaba alguien en tu vida, que te recordara donde estaba la primera tecla del piano que jamás tuviste pero que encontraste por casualidad, y que justo esa persona es la misma que te ha enseñado que la primera tecla, siempre ha estado en ti.
Supongo que tiene razón esa frase de "cuando algo te gusta de verdad, siempre quieres más y más"


Gracias.
Gracias.
Mi vida tendría mucho menos sentido, si no estuvieras en ella.







martes, 7 de junio de 2016

Te quiero.

"Lo digo, lo escribo, lo grito, lo siento. 
¿Porqué éste tabú para tal sentimiento? 
¿No es bonito que te digan "Te Quiero"?
Sólo cuando te dicen adiós en el aeropuerto, cuando hace mucho tiempo que no te ven, cuando hay un enfado por medio o cuando necesitan tu aliento. 
Sólo ahí te dicen te quiero. 
Y p¿orque no hoy? 
¡Hoy también se puede decir te quiero! 
Ojo, hay querer poco a poco, 
a fuego lento, 
tampoco es algo que se dice a la ligera, 
las palabras también tienen su precio, 
pero si lo sientes de verás, 
porque no decirlo, 
venga, 
aquí va un te quiero. 
Un te quiero por ser un gruñón que me pone de los nervios, 
un te quiero porque fuiste un momento, 
de esos de los que escribe la vida, 
sin quererlo, en prosa, poesía y en verso, 
un te quiero con tus errores, 
también con tus aciertos, 
un te quiero porque hay que decirlo, 
porque tienes que saberlo, 
un te quiero porque despiertas sonrisas, 
brisas y prisas, 
un te quiero por tu lado hiriente, 
por tu lado bueno, 
por tu lado torpe y también de frente un te quiero. 
Un te quiero como para dormir en tu pecho, 
para acompañarte a un concierto, 
para enfadarme contigo y besarte en silencio. 
Un te quiero como para pisar hojas secas en un día de noviembre, 
o saltar charcos bajo la lluvia en abril, 
como para abrir un regalo en diciembre, 
y no, no un te quiero para San Valentín. 
Un te quiero como yo quiero, así de simple y sincero. 

Hoy es buen día para decirlo, 
que no hay vergüenza que esconder, 
el orgullo no lo impide, 
tampoco el miedo, 
qué le vamos a hacer. 
Te quiero para alegrarte el día, 
porque así tiene que ser. 
Te quiero aunque sea difícil de entender, 
pero yo quiero así y así creo que se debe querer. 
Sin motivos, sin flores, sin condiciones, sin ataduras, sin explicaciones y sin reproches. 
Te quiero como se quiere a lo que no se debe querer."